Dos historias

6 nov. 2017

En un mismo lugar ocurren dos historias.

Un patio muy grande separa a los protagonistas.

Uno de ellos tiene 4 años, no habla, tiene a su mamá y a su papá dedicados por completo a él, día y noche desde que estaba en la panza. Un poco lo asfixian pero lo asfixian con amor.

Este niño tiene muchos terapeutas y este año es su primer año escolar. Su maestra, la directora del lugar, su vicedirectora. Las secretarias.. nadie sabe cómo afrontar la situación de este niño.

Tampoco lo saben los padres de los niños que lo acompañan. Ni los niños mismos.

Sin embargo, y a riesgo de sonar estúpida y cursi, voy a decir que toda la ignorancia sobre su condición neurológica fue suplantada por paciencia, amor, perseverancia, ganas de tenerlo cerca, humildad, curiosidad y simpleza.

Ese niño está por completo acompañado, contenido y amado por todas las personas de ese lugar.


Si cruzamos el patio hay otro niño.


Ese niño es más grande que el primero. Unos... 5 o 6 años más. Tiene mamá y papá. Pero no tiene aula donde asistir. No tiene relación con sus compañeros. No tiene tareas para hacer. 

No sé cuál es su diagnóstico si es que lo tiene. No sé qué hace deambulando por los pasillos. No sé qué piensan la directora de ese espacio escolar, ni la vicedirectora. Tampoco sé qué piensan los padres o qué hacen o qué no pueden hacer. No sé qué piensan la señora y el chico que suelen abrir la puerta del colegio.

No sé qué piensa el chico.

No sé qué piensa el Equipo de Orientación Escolar que visita la escuela.

Sé lo que piensan del primer niño. No del segundo.


No me corresponde saber. Pero me corresponde tener curiosidad.

El abandono de una persona no es algo que sucede de la noche a la mañana. No ocuparse de un menor de edad tampoco sucede de pronto.

Aquí no hay culpables. Hay responsables. Y a mi humilde entender, los adultos que lo rodean lo son.


¿Cuántas realidades se nos escapan por mirar para otro lado?


Muchos pensarán que no hay nada que hacer. ¿Vos qué podrías hacer por este chico? ¿O por el otro?


Mirarlos. Mirarlos bien. Eso podríamos hacer.

Mirar bien de cerca que en este juego en el que hay tantas personas involucradas, no hay sólo dos chicos con dificultades. Hay un tendal de gente que no sabe qué hacer ni cómo hacerlo.



¿Cómo se cambian las cosas que están mal en el mundo?


QUÉ SE YO.


Pero siempre podemos empezar haciendo algo bueno por alguien. Y ese movimiento multiplicado puede ser imparable.




Es lunes y me levanté esperanzada.

Sepan disculpar.

17 comentarios:

  1. Empecemos por mirar, las cosas buenas y las cosas malas, sin hacernos nos los distraídos.
    Y hagamos cosas buenas siempre que podamos y cosas malas nunca (salvo sin querer).
    Así se cambia el mundo, un poco a la vez.

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  2. Un día nos excusamos de no ver xq estamos pasados x la situación y porque no ver un día no va a ser tan terrible.... Y a ese día se suman varios, xq está semana fue muy complicada, pero la próxima voy a ver y así, llenándonos de excusas y disculpas un día nos damos cuenta de que no vemos, no sentimos, de que hay una persona abandonada 😦 Gracias por ver y estar atenta Cintia

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  3. Que el amor amable esté siempre presente. Querer y dejarse querer...

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    1. Qué bueno eso "querer y dejarse querer". Ojalá la vida cambie para este nene.

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  4. "Pero siempre podemos empezar haciendo algo bueno por alguien. Y ese movimiento multiplicado puede ser imparable."
    hermoso. viva la ola de mirar y comprometerse.
    abrazo

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  5. A veces te encontras connpadres que prefieron hacer a un lado al problematico para qje "no.perjudique al grupo". Y docentes que quieren sacarse de encima los problemas. Mucha gente que mira a otro lado. Y la criatura quiza no tiene forma de decir o defenderse. No hay que mirar a otro lado. Nunca sabes que pudo pasar para llegar a ese punto.

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    1. El problema nunca es el chico. Nunca. Es el que muestra lo que todos hacen mal. Y el que más lo padece :(

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  6. A veces te encontras connpadres que prefieron hacer a un lado al problematico para qje "no.perjudique al grupo". Y docentes que quieren sacarse de encima los problemas. Mucha gente que mira a otro lado. Y la criatura quiza no tiene forma de decir o defenderse. No hay que mirar a otro lado. Nunca sabes que pudo pasar para llegar a ese punto.

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  7. Mi hijo Bruno de 6 tiene TEA y gracias al apoyo, paciencia y contención de flia, terapeutas y colegio está terminando primer grado con las mejores perspectivas. Me pasa todo el tiempo de ver otros niños y pensar que nadie los está "viendo" de verdad. Es muy triste pensar que algunos niños (como el mío) tienen más oportunidades que otros...

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  8. Hola, Cintia!! Como siempre, tan acertada! Durante mucho tiempo, me pregunté que hacía realmente por mis pacientitos, mis chiquitos yendo a la escuela a "pisarle los pies" a todos. Una y otra vez y otra y otra. Sonriendo, entendiendo, señalando, dando pautas. Hasta que un día me di cuenta de que lo que hice fue hacerlos "visibles". Ahora nadie puede hacerse el boludo, las cosas se hacen mejor o peor dependiendo de muchísimas cosas. No podés decir que estas solo, que no estudiaste para eso, que tenes 30 chicos APARTE de EL... Nadie sabe qué hacer con absoluta certeza. Todos, padres, profesionales, docentes hacemos y podemos equivocarnos o no ser totalmente certeros. Lo que NO podemos, es hacernos lo boludos. Un chico solo en un patio es trsitísimo. Cómo podés hacerte el desentendido?????? En realidad, podés hacerte muy bien el desentendido, rogar que no le pase nada grave y, con suerte, en 6 o 7 años, arrivederci!!

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    1. Me encanta que digas que los "hacías visibles". Esa es la tarea. Gracias Andre.

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