El Silencio prohibido

14 nov. 2016

Fui criada por una familia que siempre miró con muy malos ojos los reclamos ajenos. Qué se yo: que los empleados pidieran que se cumplieran sus derechos, que la gente se organizara y marchara a una plaza, que cortaran calles. Parecía que levantar la voz cuando te pisoteaban estaba mal.
Cuando crecí me dí cuenta que ese pensamiento estaba basado en la simple idea de que ellos nunca habían perdido derechos. O que los derechos que necesitaban para vivir su vida estaban garantizados. 

Entonces entendí que el problema no era que lo consideraban mal, sino que no lo consideraban en lo absoluto.

De adolescente participé de algunas marchas. Me emocionan las manifestaciones colectivas. Desde mi primer trabajo ayudo a organizaciones de niños (sanos y enfermos). 

Hace unos años formé mi propia familia. Edu y yo. Y luego vino Lautaro a complementarnos.

Y nos toca tener que levantar la voz por sus derechos. Porque les juro y les recontra juro que no tiene ni uno solo garantizado. Ni uno. Como si no fuese humano. Como si no fuese correcto que estuviese entre nosotros.

Y hablamos de él. Todo el tiempo. Con todo el mundo. Y los que nos quieren nos preguntan. Y grito por él. Y lloro por él. Y me peleo, me enfurezco, me caigo y me levanto por él. Para él.

Las madres de niños discapacitados somos un plomazo. Estamos todo el tiempo luchando contra todo y contra todos. Y además, tenemos que vivir con el niño discapacitado. Y sostenerlo. Y soportarlo. Y ultra cuidarlo. Y entenderlo aunque no entendamos nada. 

Hace un tiempo charlaba con Dieguito Rojas, un periodista al que admiro mucho y él me dijo:

-"Los niños que queremos, hay que hablar sobre ellos".

Sí. Hay que hablar. Hay que hablar para que no los ignoren las personas que creen que pelear por los derechos está mal. Hay que hablar para que no los devore la vergüenza. Para que no los atrape el olvido. Hay que hablar para que sepan que están vivos y que estamos vivos con ellos. Que algo muy bueno saldrá de esta lucha. Que de nada sirve tratar de entender por qué nos pasa lo que nos pasa sino qué carajo hacemos con eso.

Hay que hablar porque callarse está mal. Porque el silencio es una pérdida. Una ecuación en negativo. 

Tengo que hablar por Lautaro porque él no puede. 

Tengo que hablar por Lautaro para que no se pierda en su silencio.

12 comentarios:

  1. Yo voy a gritar por Laura si hace falta. Voy a ser su voz mientras la necesite, y mientras tenga fuerzas.

    ResponderEliminar
  2. Espero que estén durmiendo mejor.
    Y si, las cosas tienen que hablarse, siempre. De otra forma no existen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos durmiendo espantoso :( Sí, hay que darles entidad con las palabras para que se corporicen :)

      Eliminar
  3. Y lo bien que lo hacés! Me conmueve mucho tu blog pero creo, además, que este blog es muy necesario para hacer visible lo que para otros es invisible. Ojalá todo vaya mejorando con tu hijo. A nosotros, como sociedad nos toca la parte de aceptación e integración del otro que tanto nos está costando. Te abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
  4. Gracias gracias gracias Florencia por leer y por estar :)

    ResponderEliminar
  5. Hola, Cintia!! No son un plomazo, les toca vivir una realidad agobiante. Entiendo y admiro tu lucha y tu protesta y tu grito y tu pelea. Y también entenderé y apoyaré si, algún día, le arrancás los pelos a alguien. Escribís tan claro y desgarrador de tu ser mamá de Lautaro que deberían hacerse carteles enormes para ser leidos por todos y esperar que, de esa manera, la sociedad entera pudiera dejar de dar vuelta la cara. Abrazo fuerte, Andrea

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Andre. Siempre acá sosteniendo. Muchas muchas gracias desde mi corazón.

      Eliminar
  6. Hola Cintia, queria mostrarte este libro que me parece indispensable para el progreso de Lauti y queria felicitarlos por la garra y las ganas de hacer mas, saber mas y pelear mas para por ayudar a crear mas derechos para Lautaro y visibilizarlo en esta sociedad que da verguenza a veces, que se queda con lo que le dicen, que no investigan, no aprenden, no progresan. Con esta era tecnologica el conocimiento esta al alcance de un click y es gratis. Si ya conoces el libro y lo estas haciendo fantastico pero sino me parece que es indispensable para completar este hermoso trabajo de padres que hacen. Aqui te lo dejo:
    https://www.amazon.com/sindrome-del-intestino-psicologia-GAPS/dp/0954852036/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1485983334&sr=1-1&keywords=El+sindrome+del+intestino+y+la+psicologia+GAPS%3A+Tratamiento+natural+%28Spanish+Edition%29 . Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ana! La verdad es que no conozco el libro y te agradezco mucho mucho que me lo recomiendes. Me sirven mucho las recomendaciones de este estilo. Especialmente para mi marido, que es el que lee más sobre el tema. Mil gracias!!!!!

      Eliminar
  7. Gracias por tu blog, me encuentro en cada palabra que escribís, en cada dolor, en cada cansancio, y las alegrías también. Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Roxana. Sos muy muy bienvenida al blog y a este encuentro. Gracias por leer y estar. Un abrazo.

      Eliminar

© La Aventura Diferente Maira Gall.