Los desintegrados

24 oct. 2016

Hace muchos años tenía un novio al que le encantaba cocinar. Y lo que más recuerdo del ritual era que unas horas antes de empezar a hacerlo ponía todos los ingredientes que iba a usar en esa comida acomodados sobre la mesada de la cocina.

"Así se van conociendo" me decía.

Muchos de ustedes alguna vez habrá hecho una torta. O un budín. Habrán seguido una receta. 

Y saben que, no importa cuántos ingredientes tenga ni qué ingredientes sean, en algún momento al final, hay que agarrar una espátula y mezclar hasta integrar.

Integrar

Seguramente no hay lugar en donde más se escuche hablar de integración que en el ámbito escolar. Por un lado es comprensible: solemos depositar en la escuela de nuestros hijos cosas que no tenemos la capacidad de resolver nosotros en casa.

En una escuela se habla de integración cuando hay discapacidad para integrar. Es así: 1, 2 o 3 niños discapacitados por aula con su correspondiente maestra integradora (APND "Acompañante Personal No Docente").

Estas Acompañantes son contratadas por el equipo terapéutico del niño (en la mayoría de los casos si asiste a escuela pública y en algunas privadas) o son provistas por el establecimiento educativo (aquí sí sólo en escuela privada, que cuentan con su equipo y no quieren profesionales externos "porque es un poco difícil la convivencia con un profesional de afuera").

Así que ese niño será integrado gracias al apoyo de su maestra. Y la buena voluntad de sus pares. Y del colegio.

La integración de un niño con dificultades es un problema muy complejo.

¿Tan así? 

Tan así.

En principio, conseguir una vacante para un niño como Lautaro es muy difícil.  Habiendo como dije 1, 2 o 3 posibilidades de vacante integradora por aula, ya las chances se achican. Los niños neurotípicos tienen las otras 20 vacantes disponibles.

El otro gran problema es que no todas las escuelas integran discapacidad.

¿Les parece extraño?

No lo es. 

Los chicos discapacitados o enfermos son un problema. Muy pocas escuelas privadas aceptan chicos con discapacidad. 

Y eso es sencillamente porque muchos equipos docentes/dueños de escuelas no andan con ganas de sumarse un dolor de cabeza semejante. Y también muchos padres pagan un colegio para que sus hijos no tengan ese problema.

No me tuerzan la boca.

Yo torcí la boca cuando los 11 colegios privados de mi barrio no me devolvieron siquiera los llamados cuando empecé la recorrida por una vacante para Lautaro.

Yo tuerzo la boca todos los días en esta ciudad cuando en las rampas de las esquinas hay un auto tapando el acceso que se queda cinco minutitos ya me voy y bloquea de esa manera el paso de una persona en silla de ruedas.

Yo torcía la boca cuando mi abuela no vidente volvía todos los días a su casa llena de la mierda que pisaba porque la gente no levanta la mierda de sus perros.

Yo tuerzo la boca y la voy a dejar de torcer el día que algunos de los 300 intendentes de esta ridícula ciudad me explique por qué las personas con discapacidad sólo tienen acceso por escalera a muchas estaciones de subte. 

Hace un tiempo un doctor me dijo "Los chicos se enferman, se llenan de mocos, es así. El virus es el precio que pagamos por la socialización."

Yo no quiero ni pretendo que salgan todos con las banderas y el corazón agitado a luchar por Lautaro. Eso lo hago yo.

Yo quiero, necesito, pretendo y exijo que empiecen a bancarse la discapacidad.

Que piensen dos, cinco, ocho veces con qué criterio eligen las escuelas a donde van sus hijos.

Que dejen de cagarse en el otro a cada paso. Que piensen en que lo que para ustedes y sus hijos es natural y automático, para mucha gente no lo es.

Los ingredientes se integran cuando se mezclan.


Hay que soportar la mezcla. 


Como el virus, es el precio de la socialización.

19 comentarios:

  1. Aplausos, muchos y más. La palabra es INCLUSIÓN: allí tenemos que llegar, a ese lugar que necesitamos todos. No importa cuán cerca o lejos esté de la media nuestro desarrollo neurológico. A trabajar, eso es a trabajar por esa inclusión real, visceral, dolorosa, amorosa...

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    1. La palabra inclusión es tan mentirosa que me da jaqueca. Trabajamos y nos peleamos todo el día por ese ideal pero está muy arriba. Hay miles de cosas de base por hacer antes y nadie se ocupa de eso. Empecemos por la casa. Por la escuela. ¿No? Te quiero.

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  2. Esta sociedad no quiere ni ver a os discapacitados, no les importan sus necesidades, nadie se pone en el lugar del otro. Una tarde yendo al centro de terapia de Laura me peleé con dos personas, con los dos por el mismo motivo. Los dos estacionaron su auto tapando la rampa de discapacitados. Los dos me dieron una excusa tonta y poco creíble. Ninguno sacó su auto de ese lugar. Yo no necesito la rampa, pero si otra persona la necesita, no la puede usar, porque nadie piensa en el otro. Me duele que la gente sea tan egoísta, que nadie tenga un poco de empatía por las necesidades del otro, sobre todo si son diferentes a las suyas.

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    1. Lamentablemente no es esta sociedad. Sino muchos problemas estarían solucionados con mudarnos, o cambiarnos de país. Es global. Muchos lugares tienen más articuladas las redes de ayuda o van hacia una educación social real de inclusión. Pero el diferente se mira de costado en muchas partes. Igual re estoy con vos: esta ciudad es un infierno y sus habitantes ni te cuento. Besos de a miles.

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  3. Por ahora mi hija es bebe y ni me planteo mandarla a un colegio/guarderia, pero si he empezado a pensar a que tipo de colegio quiero mandarla y la verdad es que voy a elegir algo parecido a un colegio como el que eligieron mis papas: uno mas del tipo inclusivo, alla por los 80 nos hablaban de los derechos de los gays, de que no teníamos que andar juzgando al otro, y nos hablaban de los chicos diferentes, no había muchos eso si, pero había algunos en mi colegio.
    Creo que le ponemos foco a tantas cosas a las que no le deberíamos poner atencion: que sea el mas competitivo, que sea el mas avanzado en x, y o z... y la verdad que creo que prefiero que este parte de su día con buenas personas, y que vea que hay otras personas y otros modos de vivir y que tiene que respetar a todos.
    No soy hippie, ni nada que se le parezca, pero siento que al final, tener respeto y empatía por el otro es lo que te permite entender esta vida y todo lo que va pasando.
    Gracias por compartir y se que en definitiva algo bueno va a pasar, porque vos te encargas de que las cosas pasen.

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    1. Hola linda! Me hiciste reír. No hace falta ser hippie para ser empático. Jajajajaja.
      Sí, yo creo que hay cosas muy buenas para sacar de una escuela que no dependen de su nivel académico. Ni de si tiene o no taller de plástica. Porque en definitiva, uno va al colegio también a hacer los mejores amigos que tendrá en la vida. O a morder un sanguchito de a dos en un recreo. Besos y abrazos.

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  4. La escuela (publica) que elegi para mi hija dice en sus bases que es INTEGRADORA. A simple vista por ejemplo tiene una gran rampa en la entrada. Despues de leer tu post me puse a pensar y me di cuenta que NUNCA vi un/a nene/a con discapacidad. Podria no darme cuenta, pero en el grado de mi hija (y el A) no tienen ninguna/o que tenga alguna discapacidad no evidente tampoco. Me pregunto si toda esa integración es puro blef. Tu punto de vista es fundamental. Pensaste en poner todos estos posts en un libro.? Creo que seria bueno para nuestra sociedad si mas personas tuvieran tus reflexiones en mano. Abrazo.

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    1. Hace mucho que conozco a una mujer que tiene tres hijos. Uno con discapacidad. Ha recorrido y padecido bastante el sistema educativo. Mucho maltrato, destrato, burlas de sus compañeros, autoridades infames. Y ella dice muy sabiamente "Si yo no mandara a mis hijos a una escuela en donde se acepten personas con discapacidad, iría a la Dirección y le diría a la directora "La verdad, yo no tengo ningún problema con la gente diferente. No sería bueno que haya personas con discapacidad en este colegio?". Si muchos padres que no cargan con esta realidad tan pesada lo hicieran, nuestra historia sería bien diferente. Pero muuuuuchas escuelas contestan "No integramos porque los padres de los chicos de esta escuela no están preparados". Bueno, nosotros tampoco estábamos preparados. Hay que hacerlo igual. Te mando un abrazo.

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  5. Mi experiencia no es muy diferente a la tuya. Te llevo algunos años de ventaja en este difícil camino lleno de piedras, batallas y mierda... Hemos vivido situaciones que van desde el tremendo y profundo dolor hasta el agradecimiento infinito. Pero en este trayecto he aprendido que el problema no solo son los colegios, ni su Visión o Proyecto Escolar, muchas veces el "temita" son los docentes, muchas maestras (que son las que a diario están con los niños) no están capacitadas para la diversidad, y lo que es tremendamente peor, no les interesa capacitarse. Es terrible, pero me consta de docentes que concurren a charlas y capacitaciones en temas relacionados con discapacidad para solo obtener el puntaje y si consiguen que les firmen la asistencia antes de la charla se van porque ya obtuvieron lo que buscaban. El año pasado fue el peor año de todos. Este año, mismo colegio, mismos directivos, diferente docente produjeron el milagro en mi hijo. Es doloroso, agotador, brutal, pero ser una persona con DISCAPACIDAD es casi igual a "vas a ser una persona que toda la vida va a tener que estar en pie de guerra defendiendo lo que te corresponde, no por ley, sino por derecho humano" Este año mi hijo se cruzó con docentes que lo ven como a un niño mas, que generan un espacio inclusivo en el aula con sus compañeros y que logran que el concurra al colegio feliz (que es lo mas importante) y con ganas de aprender.

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    1. Me alegra MUCHÍSIMO lo que le pasó a tu hijo este año pero ya sabemos que es así: difícil. En todas partes. En todos los ámbitos. Las personas con dificultades son literalmente expulsadas de los círculos humanos. La inclusión es una ilusión óptica. Y muchos expían culpas "haciendo de cuenta que". A una de las terapeutas de Lautaro, una directora de un colegio de la zona muy conocido, la semana pasada le gritó "Maldita sea la hora en que te hice caso y traje ESE PROBLEMA A ESTE COLEGIO". Claro, hablaba de un chiquito con discapacidad. En fin...

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  6. En el chaco, en la realidad educativa que conozco, los chicos se inscriben a las escuelas públicas. No necesitan pedir permiso o esperar que los acepten. Es su derecho y listo. Por supuesto que hay mucho por hacer en las aulas para mejorar el trabajo con lo que acá dieron en llamar MAI (maestro de atención a la integración), para que haya un trabajo más articulado.

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    1. Es buenísimo esto que me contás. Acá en CABA hay lista de espera en las públicas incluso para niños que no necesitan integración. Estamos bastante mal de vacantes. Y como sólo puede haber hasta 3 con integración por aula, muy limitados :(

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  7. Hola Cintia! en el colegio de mi hija nos avisaron que hay un nene que tiene una maestra integradora, que "nos quedemos tranquilos" que no interactua con los otros niños. tranquilos?? no lo entiendo...pero vos crees que nos dijeron cual es el problema que tiene el nene?? no, claro. Tal vez si supieramos podriamos contarles a nuestro hijos para ayudar a que ese nene pueda tener una relacion de las que llaman "normal" con sus amiguitos,no? O tal vez no...creo que les preocupa más lo que digan las"mamis" que lo que les pasa a los chicos en verdad. Hay otro nene que tiene "algun" problema de motricidad, que tampoco sabemos cual, y nos enteramos por un informe del profe de educacion fisica...Raro tambien...Tal vez como tengo una nena de las "normales" no entiendo como tendrían que actuar las autoridades del colegio y tal vez creo que si supieramos podriamos ayudar. Tal vez aun sabiendo no podriamos...pero creo que el Amor puro de los niños puede ayudar al otro...o es mi deseo el que habla?? Gracias por hacer que al menos empecemos a plantearnos algunas cuestiones, que por tener hijos de los "normales" no lo hacemos!! Fuerza Cin!! un beso

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    1. Ojalá hubieran MUUUCHAS más mamas como vos Devora, que quisieran saber del otro, que se interesaran por entender lo que le pasa al compañerito de sus hijos para poder contarles a ellos y así desde la educación en casa pudiéramos todos comenzar a cambiar como sociedad... No solo debemos esperar los cambios desde las instituciones, en las instituciones hay personas (gracias a Dios no todas), desinformadas, desinteresadas, que piensan que eso no les pasa a ellos entonces no tienen porque tener empatía, por eso te agradezco que contribuyas a generar un cambio desde casa. MIL GRACIAS!!

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    2. Te agradezco como siempre que estés y que nos leas. Y me sumo a Corynna: ojalá hubiese más personas como vos :)

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  8. Viviendo en una sociedad que podriamos describir como "desarrollada", la inclusion existe, pero casi siempre es de la boca para afuera.... lo incluyen, le dan -supuestamente- los servicios que le corresponden, pero cuando rascas un poquito ves que todo queda en la superficie...la verdad no se como se hace, mas que preocupandote TODOS los dias por VER al otro, por ENTENDER al otro, por MIRAR al otro desde sus zapatos... es un laburo de hormiga diario, en el cual no te podes dar el lujo de tomarte vacaciones... en fin es un tema complicadisimo...espero de corazon que puedas un encontrar un lugar para Lautaro, donde lo quieran, lo respeten y le ensenien desde sus zapatos, no desde los de la maestra... te mando un fuerte abrazo desde USA, Mariana.

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    1. Realmente es así: con más o menos inclusión, con más o menos sociedad avanzada o no, hay aún muchas cosas en las relaciones humanas que son de la boca para afuera :(

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  9. Desde la iniciativa de #AutismoReal llegué a seguirte y a leer tu blog. me parece súper interesante todo. Soy docente y formadora de docentes y me parece que la clave para los que estamos de este lado es abrirse, interesarse, aprender. Estoy aprendiendo mucho y detectando prejuicios, los que yo tenía, los que tienen los demás "estos chicos (?) que vayan a una escuela especial, yo no me formé para esto". Pero rechazar, de plano, interesarse por el otro, es pereza y comodidad. Enseñar no es cómodo. Para enseñar, necesitamos estar dispuestos a aprender. Ahora además estoy buscando colegio para mí hijo que empezará sala de 3, y hay una locura para las vacantes, el temor de no entrar en la pública, las privadas que te apuran para que definas si lo anotas, las listas de espera... Y uno a veces se olvida de que esta eligiendo el lugar donde su hijo va a pasar gran parte de sus días, y donde va a conocer a sus amigos.
    Te sigo leyendo!

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  10. Hola Lau! Me encanta que hayas encontrado el blog y te interesaras por la propuesta! Es MUY importante lo que decís con respecto a los prejuicios, al "yo no me formé para esto". Yo tuve que aprender y re aprender muchas cosas con esta maternidad. Muchas de ellas difíciles, incómodas y dolorosas. Y la verdad es que pensé "yo no estoy preparada para esto". Pero como bien decís, (y me alegra muchísimo) ya la sóla intención de revisar prejuicios propios, animarse a conectar con un mundo desconocido y poner el corazón a disposición puede ser el camino que haga la diferencia. Ojalá resuelvas pronto la búsqueda de colé porque es re desgastante. Un abrazo fuerte y mil gracias por leer ��

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