El despertar

29 jun. 2016

Estoy en casa con Lautaro. Estamos solos. Nuestro departamento tiene un balcón con un jardincito muy chiquito y paneles de vidrio que lo rodean. Está lleno de plantas porque Eduardo es muy de cultivar cosas en los lugares más insólitos.

Lautaro me pide upa y estira su cuerpo hacia el lado del balcón, indicándome que quiere ir hasta el ventanal.

Lo alzo, nos acercamos y se queda mirando por la ventana. Me pide bajar. Entiendo que quiere salir.

Hace mucho frío así que giro a buscar nuestros abrigos que están sobre una de las sillas del living y en ese segundo que tardo él ya abrió la ventana y está por salir.

-Hey, esperá.

Corro y le pongo el saco. Me pongo un sweater también. El frío es tremendo. 

Ya en el balcón él pasa por detrás de mí y cierra la ventana grande que conecta con el living. Estamos definitivamente afuera.

Camina hacia la hilera de macetas. Las mira. Quiere asomarse para ver qué hay debajo del balcón y le grito.

-Hasta ahí nomás. No. Más no.

Se queda quieto por el tono de voz. Cuando es NO mi tono cambia. Me pongo algo brusca. Me asusta que no entienda y siga haciendo lo que no debe. 

Mira las macetas un largo rato. Camina bordeándolas. Toca una planta. Por supuesto, es una planta con espinas.

Luego camina hacia el jardincito, se agacha y le pega a unas ramitas del lazo de novia que es un espanto lo mucho que ha crecido en este tiempo.

De pronto algo lo convoca y mira al cielo.

Son pájaros. Uno y otro. No es una bandada. Dos pájaros pasan volando hacia lugares opuestos a toda velocidad y Lautaro los sigue a los dos con la mirada. Tiene los ojos entrecerrados por la claridad. Está nublado y es mediodía, el resplandor del cielo enceguece.

Luego baja la vista y camina hacia un lado y otro del balcón. Camina despacito.

Yo observo todo desde atrás de él. Me paré cerca pero lejos. Cerca para manotearlo y lejos para no invadirlo.

Hace mucho frío y ya es suficiente para mí, así que le digo vamos Lautaro, tengo frío. Mañana salimos otra vez.

Lo invito a que abra él la ventana que nos lleva nuevamente al living calentito.

Pienso en lo que acaba de pasar.

Un niño ha ido a un lugar que no conoce y lo ha explorado. Ha tocado algunas cosas, ha sido retado por su madre y ha prestado atención a lo que sucedía a su alrededor.

Es justo decir que Lautaro comienza a despertar.

24 comentarios:

  1. Me puedo reconocer en cada una de tus palabras. Creo que unas de las mejores cosas que nuestros chiquitos hacen por nosotras es que nos convierten en 'atesoradoras de momentos'. Recuerdo a la perfecciónla 1era vez que Juani acarició un perro, cuando señaló un juguete en una vidriera y cuando un 23 de diciembre en un supermercado me llamo 'mama'. Nuestros niños con sus capacidades y sus dificultades nos enfrentan a lo peor y lo mejor de nosotras mismas y nos.desafian en nuestras carencias. En mi caso Juani me enseña cada día humidad, paciencia y esperanza. Te mando un abrazo

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    1. Me encanta todo lo que me contás. Necesito eso. Que me cuenten. Te abrazo mucho.

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  2. Ey! Buen día bomboncito! Qué lindo relato Cin

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    1. Buen día amorosa de mi alma a vos también!!!

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  3. Lindo Lautaro y linda vos!! Hermoso relato. Claro que despierta!! Qué fabuloso que tenga una mamá que, a pesar del enorme cansancio, esté en sintonía para darse cuenta. Muchos besos, Andrea

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    1. Ay Andre! Siempre acá... Te abrazo y agradezco mucho.

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  4. Hermosa mañana en el balcón. "Lo bueno" del autismo es que te hace registrar y gustar, cada pequeño progreso. Gran contacto de Lautaro! Buen despertar!

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  5. ¡Qué bello relato!!! Vi toda la escena. Beso enorme.

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  7. Acá en algún lugar de la capital llorando!!!! Te leo hace mucho, aunque nunca comenté, te admiro profundamente.

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    1. No llores Abril!!! Gracias por leer y acompañar :)))))

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  8. Cuando me dí cuenta que Laura empezó a poner sus ojos sobre mí, aunque fuera sólo por unos segundos, sentí que era una batalla ganada. Que esos segundos se iban a ir estirando cada vez un poquito más. Y así fue. La nuestra es una batalla que no se gana en grandes combates, sino con pequeñas conquistas que se suman día a día. Es agotador, pero también nos ayuda a renovar la esperanza.

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  9. Bien ahi!!!!!! vamos q se puede!!!
    Abrazo fuerte, Mariana

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  10. Me pone feliz por vos, por el, por todos.
    Que hermoso momento cuando ves que los chicos "despiertan" y empiezan a ser ellos.
    Abrazo grande!

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  11. Lautaro y vos, me alegraron el domingo!
    Gracias! Besos �� (en cuanto viaje, te hago llegar chupetes para el bomboncito)

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    1. Mil gracias Nora!!!! Te mando abrazos y besos :)))))

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  12. Lautaro y vos, me alegraron el domingo!
    Gracias! Besos �� (en cuanto viaje, te hago llegar chupetes para el bomboncito)

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