Acostate y morite

15 mar. 2016

-Eso le dije. Acostate y morite. Quería decirle acostate y dormite pero le dije acostate y morite. 
-Ahá
-Fue un acto fallido y me di cuenta cuando me escuché a mí misma. Pero es el cansancio. Lautaro no duerme como debería y yo tampoco. Nosotros tampoco.
-¿Cómo es eso?
-Así como lo digo. No duerme. Duerme como un recién nacido. Un día bueno sostiene el sueño por casi tres horas. Y se empieza a despertar. 
-¿Pero en la siesta?
-No. No en la siesta. A la hora de dormir. A la noche. La siesta es... bueno. A veces tampoco logro que duerma la siesta. 
-¿Y cómo es que no duerme de noche? ¿Qué hace?
-Duerme un poquito y se empieza a despertar. Gira y pega patadas. O llora mucho. Mucho mucho. Dormido
-¿Y qué hacés?
-Trato de calmarlo. En general le doy una mamadera. Es decir, le doy unas tres mamaderas durante la noche para que siga durmiendo un tramo más.
-Entonces sigue durmiendo.
-No siempre.
-¿Y qué pasa cuando no sigue durmiendo?
-Se despierta. Listo.  Se le terminó el sueño y hay que levantarse. Es imposible permanecer acostados. Grita y salta. Está muy despierto. Algunas veces traté de dejarlo en la cama pensando que enseguida le venía el sueño. Pero estuve muchas veces unas 5 horas en la cama con él despierto. Cuando se despierta ya no se duerme.
-¿Y esto cada cuánto pasa?
-Cada 5 o 6 días. A veces dos días seguidos. O tres días durmiendo bloques de dos o tres horas y después un día de no dormir nada. O no dormir siesta, entonces hay que mantenerlo despierto para que llegue a la noche. Igual es sencillo porque corre y grita por la casa peor que nunca. Es enloquecedor.
-¿Y quién puede quedarse con Lautaro para que vos duermas?
-Eduardo. Pero no puede porque él necesita dormir también y necesitamos que vaya a trabajar.
-¿Y además de Eduardo?
-Nadie
-¿Nadie?
-No. Lautaro no se queda con nadie porque no conoce a nadie. A ninguna persona. No reconoce a nadie como cercano o familiar. De hecho, ni siquiera quiere estar con Eduardo cuando estoy yo en casa. 
-Volvamos a tu deseo de que se muera.
-No es mi deseo que se muera.
-Pero se lo dijiste.
-Bueno, sí. Es mi deseo a veces. Es la desesperación de no dormir hace 32 meses. 
-No es bueno no dormir.
-¿No es bueno? ¿Qué clase de ironía es esa? ¡Ya sé que no es bueno!
-Quiero decir que es peligroso.
-Sí. Ya lo sé. Por eso pienso en que lo mejor es morir. Morir para dormir. No quiero que se muera Lautaro. Quiero morirme yo. 
-¿Pensás que morirte es la solución?
-Bueno, ya que no hay solución, sí. Puede ser la mejor cuando es la única. No hay nada que haga que Lautaro duerma mejor o más. Por lo menos no hasta dentro de unos años.
-¿Qué significa eso?
-Que a algunos chicos le dan medicación para ayudarlos a dormir. Pero tiene que ser más grande. Ahora no se puede porque es chiquito.
-Hablame de tu deseo de muerte.
-Si lo decís así me hacés quedar como una depresiva suicida.
-Pero vos hablaste de morir.
-Bueno, sí. La desesperación hace eso. Yo sé que hay alguna gente que me rodea que asume que exagero. Pero yo los invito a que durante 32 meses ininterrumpidos sean sometidos a dormir fragmentos de entre 1 hora y media y tres horas y que todas las veces los despierte alguien gritando o llorando o pegando patadas. Y después podemos hablar de igual a igual. No dormir es inhumano. Nada me arruina más la vida. Las otras cosas que tiene Lautaro son ínfimas al lado de esta. Esto es lo peor de él y saca lo peor de mí.
-¿Qué otras cosas hay?
-Todo lo demás. Gritar y correr por la casa todo el día. No hablar. No comer comida. Todo lo que cuento siempre. No quiero hablar de eso ahora. 
-Bueno.
-No dormir. Ese es el problema. Y sí, saca lo peor de mí pero sólo le digo cosas feas. No como el acto fallido. A veces le digo cosas feas. Porque no puedo más.
-Entiendo.
-Pero no le pego. Es decir, le di un chirlo un par de veces. Porque hago un trabajo muy grande sobre mí para que la violencia que me da la desesperación no me haga pegarle. Porque además él no lo hace a propósito. No es un tema de educación o de conducta. Es su cerebro. Su cerebro no para jamás.
-¿Es necesario aclarar que no le pegás?
-Sí, para mí es fundamental. Porque me lleva mucho esfuerzo. Entonces en medio de la desesperación me pongo a rezar. Ni siquiera sé rezar, pero rezo igual. Es para agarrarme de algo. Y salir de lo que siento. Lloro y rezo padrenuestroqueestasenloscielossantificado y así. Me acuerdo que me enseñaron eso de chiquita. Mi abuela Pepa me enseñó esa oración y la dijimos tantas veces juntas que me quedó grabada. Ni sé qué significa pero la digo y la digo y la digo y me voy calmando y me consuelo. 
-¿Y Lautaro se calma?
-No. Él sigue igual, saltando o gritando o agitando las manos. No lo puede controlar.
-Parece que lo estuvieras justificando.
-Sos un idiota. No es una justificación. Es una explicación. No hay manera de justificar algo que alguien no puede controlar. 
-¿Y vos te estás justificando?
-No sé. También estoy explicando lo que me pasa. O tal vez esté justificando por qué a veces me tengo que controlar para no pegarle o decirle cosas feas. Igual sigo pensando que mejor es decirle algo feo a pegarle. Y me importa tres carajos lo que piense alguna gente sobre "insultar a tu hijo es como pegarle". Bueno, después de 32 meses de no dormir, no encajamos en las reglas ideales de crianza. 
-Estás enojada.
-No. Estoy cansada. Si durmiera podría tener una vida más feliz. No tengo una vida feliz.
-Tal vez sea cuestión de tiempo.
-O tal vez no. No soy optimista. Lo único real que tengo es lo que vivo. Eduardo sí es más optimista. Fantasea con un futuro feliz. A mí no me sale. Igual pienso "ojalá".
-Sí, eso te mantiene viva. Ojalá.
-No hay optimismo posible con semejante estrés. A veces no entiendo cómo hago para mantenerme en pie.
-Tal vez tengas un alto sentido de supervivencia.
-No lo sé. 
-Ya es la hora.
-Bueno. Me voy.
-Te veo la semana que viene.
-Hasta la semana que viene.

34 comentarios:

  1. Gracias por escribir esto. Entiendo cada palabra, no dormí durante menos tiempo e igual surgieron en mí todos esos sentimientos. Gracias de nuevo y mucha fuerza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay que tener unos huevos para bancarse sentir cosas intensas. Y lo mejor de todo es que no estoy sola: me sostienen los que leen. Gracias.

      Eliminar
  2. Si!!me resulta conocido todo lo que decís...el no dormir!!te hace explotar..en mi caso el optimismo lo saco de mis otros hijos...beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si te resulta conocido, acompaño tu sentimiento. Gracias por estar acá. Beso enorme.

      Eliminar
  3. Que dificil, tanto vivirlo como escribirlo... Mucha fuerza Cintia!

    ResponderEliminar
  4. Se me caen las lágrimas leyendote, soy mamá de dos adolescentes, diferentes a Lautaro.Pero te cuento que mi hija Antonella tiene un compañero en 4to año como tu pequeño. Porqué lo menciono? Porque veo que SE PUEDE, porque el es cariñoso, lo veo cuando la busco en la escuela, el está esperando que llegue se papá a buscarlo, inquieto y feliz. Bueno, solo quería expresarlo y decirte que te admiro y deseo con mi corazón que siempre tengas fuerza. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por traerme cosas lindas, Cavs. Muchas gracias. Y gracias por leer :)

      Eliminar
  5. "No hay optimismo posible con semejante estrés. A veces no entiendo cómo hago para mantenerme en pie." Yo me siento igual. Hace tres días que Laura llora toda la mañana. No quiere estar en el jardín. Y yo tampoco. Espero que se vaya adaptando de a poco mientras lucho por encontrarle una maestra integradora que le tenga mucha paciencia. Te puedo pedir tu mail? Me gustaría consultarte por las terapias y no puedo configurar el outlook =(

    ResponderEliminar
  6. me pareces una mujer increíble.
    soy mama hace 8 meses y realmente cada vez que te leo me conecto fuertemente con vos.

    me gusta mucho como escribis y me llega profundamenteeeeee

    ser mama es algo muy groso.

    te abrazo fuerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Flor. Qué linda. Gracias por andar por acá. Te abrazo fuerte también.

      Eliminar
  7. Te leía y hacía fuerza con vos para que puedas dormir. Y también contestaba internamente "sos un idiota" ante cada dura (y perfecta) intervención. Te mando un beso.

    ResponderEliminar
  8. no sabes como te entiendo.... y eso q lo mio no fue tan grave.... lo bueno es q de a poco mejoran...muy de a poco, como todo en este espectro en el cual nos toco vivir....apenas puedas dale melatonina... en mi caso, funciono por lo menos por cuatro horas...no puedo mas que abrazarte virtualmente y decirte que hay un pequenia luz al final del camino... cuesta un huevo y medio llegar, pero se llega y lo bueno q cuando llegas es ALUCINANTE!!!!! costo tanto...que la celebracion es mucho mas pura y llena de magia...abrazo desde el norte, Mariana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay Marian! Bueno, en este caso, Lautaro toma melatonina hace 7 meses y no le hace absolutamente nada :(
      Tomo tu entusiasmo y digo "que llegue que llegue". Gracias por estar acá :)

      Eliminar
    2. q cagada :(.....puta el no dormir es lo PEOR!!! te mando mi mejor y mas fuerte abrazo virtual....y escribime si necesitas....
      Que puedas un poquito descansar estos cuatro dias.
      Besos, marian

      Eliminar
  9. Respuestas
    1. Te quiero, Romi. Sos una mirada que me ayuda mucho.

      Eliminar
  10. Hola cintia
    Edu nos estuvo contando de los pequeños grandes avances de Lauti. Cuando el este listo, Alma va a estar feliz de conocerlo.
    Que descansen!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Tammy! Qué lindo va a ser que se conozcan!!! Muchas gracias y besos!

      Eliminar
  11. Te felicito por tu blog,por tus palabras y por el coraje de decir lo que sentis y vivis...y desde mi perspectiva si Lautaro tiene un mundo para el solito con dos padres tan sensibles como se puede Leer que son..la verdad debe ser muy feliz.Deseo que tengan muchos progresos y que los tres sean muy felices en este camino "distinto" que les toco caminar. Saludos y ya tenes un seguidor mas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ariel. Qué suerte tener una mano tendida más. Gracias :)

      Eliminar
  12. Hola! Vengo a contarte que se puedeeeee! Que en este momento estas desesperada como lo estuve yo hace 14 años atrás! A mí me salían ganas repentinas de "tirarlo por el balcón" porq no paraba nunca de llorar y gritaba como si alguien le estuviera haciendo daño y así nos tuvo por unos tres años....sin dormir como vos.
    La diferencia fue que nosotros no tuvimos diagnóstico, fuimos a muchísimos especialistas diferentes (neurologos, FonoAudiologos, psicopedagogos anque psicomotricista). Le diagnosticaron todo menos lo q tenía en realidad, su condición la supimos hace 9 meses, tiene Asperger, una chuchería más del espectro autista.
    Luego de muchos cambios en nuestras vidas y tb para mis hijos, incluyendo muchos y diversos colegios, te puedo contar q mi hijo q está por cumplir pronto los 15, en julio se va de viaje de estudios solo a Londres. Y te puedo asegurar q el sentimiento de no saber qué hacer con él, con la desesperanza y todo lo q tenés, era la misma...Eduardo tiene razón!
    Para darte animo, en algún tiempo más ya te va a dejar dormir, es cuestión de tiempo (y no porq vaya a dormir más sino porq se va a despertar más tranquilo) y el ser humano es capaz de aguantar mucho más....Se te viene mucho laburo con especialistas para ayudarlo a avanzar, pero vas a ver q a medida q crece la sinapsis cambia y mejora.
    Lo mejor, el amor q te brinda es incondicional Aunque no te lo demuestre de manera tradicional.
    Se puede.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por lo que me decís, Kiki. Mil gracias. De veras. Te abrazo.

      Eliminar
  13. No lo puedo creer, leía y parecía que la que hablaba era yo, jamás me pasó algo así tan fuerte, tan cercano que se hacía propio. No sé si me calma o me consuela saber que no soy la única, hasta en la esperanza de mi marido. Un abrazo fuerte, yo te entiendo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que me digas yo te entiendo me alcanza para no sucumbir a estos momentos de soledad y desesperación. Gracias. Gracias.

      Eliminar
  14. Ay, Cintia, no puedo parar de leerte y pensar en mi mamá. Yani tampoco dormía. Nunca. Esa etapa no la viví, porque cuando yo nací Yani ya tenía 7 años. Y no te voy a decir que no hay noches malas, porque aún hoy que es un adulto a veces no duerme, pero son la excepción, no la regla. Y se queda despierto en silencio, (a lo sumo hace algún ruidito a ver si alguien le da bola), pero al ver que todos siguen durmiendo no insiste. A medida que crecen su cerebro va (pienso yo, me imagino) tejiendo redes que los va conectando con el mundo, algunos mucho más, otros menos, supongo que tiene que ver también con la terapia y el trabajo del equipo que lo atiende. En el caso de Yani, el cambio fue muy profundo. No adquirió lenguaje ni gran autonomía pero de un chico que no soportaba a otra persona en la misma habitación que él, que gritaba y corría y se autolesionaba, pasó a ser un oso cariñoso que disfruta de los besos y abrazos, que ama la música y que hasta hace pocos años también amaba viajar y pasear. Desde que falleció papá ya no quiere hacerlo, creo yo que parte de su disfrute era pasar ese tiempo con él y al perderlo ya no le interesa. Te abrazo fuerte, tu blog es un hallazgo invaluable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sos tan bienvenidísima al blog, Doc. Miles de abrazos.

      Eliminar

© La Aventura Diferente Maira Gall.