Abrazo

23 nov. 2015

María Inés Villanueva es una reconocida y muy respetada terapeuta ocupacional. Fue la primera terapeuta que evaluó a Lautaro para poder organizar una de las partes más importantes de su tratamiento: el trabajo de organización sensorial.

Recuerdo que el primer contacto con María Inés fue telefónico. Hablamos muchísimo y días más tarde me mandó por mail un cuestionario muy largo a completar con datos sobre el comportamiento de Lautaro desde su nacimiento hasta ese momento.

Un mes más tarde nos reunimos dos horas y a partir de ese encuentro hizo la evaluación. Esa evaluación iba a funcionar como pilar para que la terapeuta que lo tratara diariamente supiera por dónde era el camino.

Una de las cosas que más recuerdo de nuestro encuentro con María Inés es que me dijo: el vínculo entre vos y Lautaro es muy fuerte y uno de los desafíos más importantes es lograr "poner mundo" entre ustedes.

Es una frase impactante. Lo que ella quería decir era que Lautaro estaba inmerso en nuestro vínculo y además de su tendencia a no explorar el universo que lo rodea, es que no necesita hacerlo porque todo su universo está atravesado por mí. Soy la responsable elegida para llevarlo por el mundo y hacia el mundo, pero con la salvedad de que está cubierto por mí. A salvo. Eso siente él. Eso siento yo.

La noche en que fuimos hasta el consultorio a hacer la evaluación, María Inés me enseñó un ejercicio para poner en práctica.

El ejercicio es simple: cada vez que Lautaro se acerca a abrazarme, yo debo abrazarlo. Pero también debo contar hasta tres. 1, 2, 3 y luego soltarlo.

De esa manera, Lautaro puede entender que mamá está ahí, que lo está conteniendo porque él lo necesita, pero que las cosas tienen un principio y un fin. 1, 2, 3 y soltarlo. Despegarlo de mi cuerpo.

Empecé a hacer ese ejercicio.

Viene Lautaro muchas, muchísimas veces por día a abrazarme. Tengo que 1, 2, 3 y soltarlo.

Y cuando lo suelto, él sigue abrazándome.

Y no puedo, no puedo sacarlo de mí.

Y vuelvo a apretarlo y lo beso y le digo cuánto cuánto lo amo.

Y me prometo cada vez que la próxima tal vez pueda 1, 2, 3 soltarlo.

Pero todavía no.

4 comentarios:

  1. Entiendo... Tanto entiendo que... 1 2 3 seguimos haciendolo

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    1. Ay, Silvi... Qué difícil... :( Gracias por leer. Te abrazo.

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  2. Lo tuyo es lo que nos pasa a todas las mamas pero intensificado por mil millones.
    Tenete la misma cantidad de paciencia.
    Soltar, que dificil.
    Besos!!

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    1. Si, es así como lo siento. Gracias por seguir estando. Mil besos, Maga.

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