Diagnosticame que me gusta

8 oct. 2015

Me gustan las explicaciones. Las necesito. Me ayudan a ordenar, a pensar mejor, a saber con qué cuento y con qué no.  Me gustan las explicaciones porque me ayudan a entender cosas que no entiendo.  Porque me dicen que me conviene ir para allá y no ando a ciegas tanteando puertas incorrectas.

Me gustan las explicaciones porque son aliadas.  Porque tienen el poder de orientar.  Porque ni una explicación ni una definición hacen más que lo que les dejamos hacer.

Por eso siempre agradezco que tanto médicos como terapeutas me hayan dado a lo largo de estos 10 meses de búsqueda, algunas explicaciones orientativas.

Un diagnóstico es una herramienta orientativa.  Una explicación.  Y fue la única manera de no perdurar en la inconstancia de no entender NADA.

Porque antes del diagnóstico lo único que sucedía en mi vida era caos, desesperación, gente opinando y juzgando con una crueldad indecible, estupor, locura.

Mucha gente que pasa por situaciones similares a las que pasamos nosotros, me dice "qué suerte que tenés diagnóstico".

Recuerdo perfectamente la sensación al momento de escucharlo: derrumbe y alivio.  Derrumbe porque la confirmación de la sospecha es terrible y alivio porque aquello tan fuera de lo común, tan difícil que nos costaba tanto, tenía un por qué.

En el momento del diagnóstico nuestra casa estalló: Lautaro empeoró muchísimo durante 3 semanas.

Interpreto ese momento como el punto exacto en que la verdad es revelada y ya nada vuelve a ser como era.  Fue una especie de liberación.  Ya no volvemos a ver las cosas del mismo modo.  Ya no podemos hacer como que no sabemos.

Sentí una tristeza agónica.  Me desperté durante mucho tiempo pensando "¿es verdad o lo soñé?"

Pero como dice mi marido: Hay que joderse y hacer lo que hay que hacer.

Y trabajar a partir del diagnóstico es hacer lo que hay que hacer.

No importa que a nosotros, los padres, nos resulte intragable el diagnóstico. Aquí, los únicos importantes son nuestros hijos.  Los únicos protagonistas en este escenario son nuestros niños con tantos desafíos por resolver.

Lo cierto es que el diagnóstico no tiene la culpa.  Es decir, Lautaro no tiene TGD por culpa del diagnóstico.  El diagnóstico no genera cosas que no existen.  No tiene ese poder.

Agradezco el diagnóstico de Lautaro.  Ahora... ¿Estoy contenta con el diagnóstico?

Claro que no. ¿Qué soy? ¿Pelotuda?

Por supuesto que no estoy contenta.

Yo hubiera querido tener un hijo sano.  Y haber nacido en Suiza.  Y tener el culo de Jennifer López.

Pero ninguna de estas tres cosas han sucedido: No tengo un hijo sano, nací en Villa Adelina y tengo el culo de una babosa mórbida.

Entonces: triste, cansada y pudiendo lo que puedo, hago lo que tengo que hacer.  Es mi obligación.

Además ¿qué clase de ejemplo le estaría dando? "Cuando la cosa se pone fea, escondé la cabeza."

No.

No es así.

Me gustaría nunca haber recibido el diagnóstico, pero la realidad seguiría siendo una: Lautaro tiene TGD y necesita mucha ayuda para estar mejor.

Y eso no lo empeora el diagnóstico.

Todo lo contrario.

13 comentarios:

  1. Yo también quiero el culo de Jennifer López... en su lugar tengo un campo de golf (lleno de pozos). Y aunque el diagnóstico sea durísimo... tenés ovarios de sobra para enfrentarlo!! Igual, aunque los diagnósticos son diagnósticos y ya, lo que nosotros hacemos de ellos hace la diferencia. Te dejo la frase de la otra vez y no te jodo más: "El autismo es un regalo disfrazado de dilema". Con el tiempo lo verás así... esto segura. Muuuuak

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    1. Estoy tratando de amigarme con esa frase. Antes de ver el video pensé que era una frase de Alexia y se me ocurrió ponerle un moño a Lautaro y dejárselo frente a la casa. Después de ver el video, me calmé :)

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  2. para mi el diagnóstico de julia( q padece otro trastorno) fue aliviador xq sabíamos que algo estaba mal,y se le puso un nombre a eso,,, fue angustia pura que penetró hasta mis entrañas q hasta el día de hoy me cuesta desterrar,, pero el diagnóstico tambien activó la máquina de hacer todo para que ella esté lo mejor que pueda!!!

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    1. Exacto. El diagnóstico activa la máquina. Claro, linda. Mil besos.

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  3. El diagnostico precoz salva vidas. En el caso de mi hijo fue asi. El diagnostico es tambien una flecha q marca el camino, no una cruz para cargar. En ese
    camino a recorrer habra cosas ya conocidas y cosas q cada uno ira "inaugurando", habra evoluciones y retrocesos. Y hasta tambien puede haber momentos de barajar y dar de nuevo y llegar a otro diagnostico segun evolucion. Nada es estatico en esta vida. Sobre lo del culo de J LO ya se le caera... Es cuestion de tiempo, jeje.

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  4. Eso, pero que se le caiga rápido. :) Mil gracias por leer Silvia. Bien por ese diagnóstico, también!

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  5. Traduciendo durante horas un documental, me apareció por FB tu post y me puse a leer la portada de curiosa, de aburrida, de ganas de escaparme de la traducción un rato. Hace una hora que leo, vuelvo atrás, me río un poco y también lloro un poco, sola en mi casa, con la traducción que de a ratos me guiña para que vuelva. Está vivo lo que escribís, es hermoso, es impactante, es doloroso. Elizabeth Stone dijo:“Making the decision to have a child - it is momentous. It is to decide forever to have your heart go walking around outside your body. ” o "La decisión de tener un hijo es trascendental. Es decidir que tu corazón camine fuera de tu cuerpo para siempre." Con un hijo de 18 y una de casi 14 (pasado mañana), hace tiempo que los dejo pasear afuera de mi cuerpo a mis dos corazones, con mucha dificultad y terror pero a conciencia. Me quedé pensando en Lautaro y su comienzo en jardín, te mando y les mando todos mis buenos pensamientos. Gracias por escribir este blog.

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    1. Qué lindo y amoroso tu comentario. Gracias. Me pregunto si terminaste la traducción ;)

      Me guardo tus buenos deseos para el comienzo del jardín. Los voy a usar mucho.

      Abrazo y besos.

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  6. Gracias, gracias, gracias.... Gracias por haberme topado con tu blog, gracias por escribir lo que siento y vivo y no puedo poner en palabras... Enrique tiene 4 años y tiene varias cosas del autismo, pero no autismo, y necesitaría escuchar que el médico me diga, sí señora su hijo tiene tal cosa, pero en cambio aprendimos a vivir el día a día, a dejar de tener todo "controlado" para pasar al caos absoluto de no saber en qué momento del día ni porque va a estallar la bomba.... Ahhh igual mejor, así no lo encasillas whattttttt??? Mi hijo ya está encasillado desde el momento en que saque turno con un neurólogo para que el me confirme que no es "normal". Gracias!!!! A vos y a seelvana que me hizo toparme con vos en Instagram

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    1. Siempre digo que el diagnóstico te hunde y te libera a la vez. Así lo sentí yo. Andar deambulando en una zona gris es lo más angustiante del mundo. Tal vez en unos años se defina su condición y tenga título. De lo que sea. Que sea lo mejor. Que esté bien y que estés bien. Te abrazo y gracias por leer.

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  7. Gracias! pasare a contarte si algun dia lo sabemos, mientras tanto sigo leyendote sintiendome comprendida y acompañada, gracias por el abrazo, te mando otro muy grande!

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    1. Mi deseo es que no tenga diagnóstico. Que sólo necesite un empujoncito y listo. Sos bienvenida al blog todas las veces que quieras. Te abrazo.

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    2. gracias! ojala... un beso gigante!!!!

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